lunes, 12 de febrero de 2018

Un mundo sin dinero



Un mundo sin dinero
Por Florencio Ml. Tejada
El mundo de hoy, se encamina cada vez más, a desistir el uso del papel moneda tal como lo conocemos y transformarse en pagar con dinero digital y para ello cada vez más se crean nuevas modalidades.
La tarjeta de crédito y débito, denominada dinero plástico, se ha generalizado en su uso trayendo economía a las empresas ya que, en el caso de las de débito, los pagos por nómina se hacen por éste sistema ahorrando la realización la impresión y llenado de cheques, la consolidación de estos o como se venía realizado, pagando en efectivo mediante sobres por el sueldo de cada uno de los empleados.
Es decir, el ahorro en impresión de cheques, confección de estos y su conciliación, ahora simplemente se realiza con un listado proporcionado a la institución financiera que se encarga de colocar en cada una de las cuentas de los trabajadores las partidas correspondientes.
La otra modalidad que viene tomando cada día más fuerza, es el pago mediante el teléfono, sobre todo del celular, donde las transacciones se realizan de manera inmediata, es decir no usando el dinero físico.
De la misma manera están las transferencias bancarias, no es necesario que el que paga y el que recibe tengan cuentas en el mismo banco, se puede hacer interbancaria, de un banco a otro.
Todo ello viene, según los estrategas, a tener mayor seguridad por no usar el dinero las acciones delictivas de aquellos que quieren hacerse de lo ajeno sería menor.
Pero la realidad del no uso de dinero físico no es exactamente ese. Lo lucrativo es lo primordial. Para las operaciones con tarjeta o el teléfono, alguien tiene que estar en el medio del que paga y el que recibe y ese alguien por estar en el proceso de intermediación cobra una comisión.
Es cierto que el dinero plástico y el teléfono son buenos medios para recibir o pagar, es lo que se le vende al usuario, nunca se le informa que le intermediación hay un proceso lucrativo.
En estos gastos con el denominado plástico, al existir un pago al intermediario, el vendedor del producto coloca el pago del porciento de la intermediación al producto por concerniente el precio de lo adquirido es superior al que si lo comprara con papel moneda.
Pero el modernismo impone forma y formas. Ya hay países como Holanda donde los billetes han perdido toda tratamiento de realeza, al punto de que en algunos comercios ya no los aceptan como medio de pago y han adoptado las tarjetas de débito como única manera de pagar. Eso suceden en muchas partes del mundo, con billetes no compra nada.
Los comerciantes, alegan y con razón, que con aceptar el pago plástico o por teléfono, se ahorran tener controles más estrictos en el uso del dinero, no tienen que tener cajas fuertes, ahorran tiempo y por tanto menos personal contando y recontando dinero, entre otras cosas.
No hay que descartar que las transacciones electrónicas son más baratas, seguras y convenientes.
En Suecia, algunos habitantes están teniendo serios problemas tratando de buscarle una salida a la montaña de billetes que los bancos o comercios no quieren aceptar.
Algunas culturas son muy renuentes a renunciar al dinero en efectivo, como el caso de Alemania que se resiste a seguir con el pago en efectivo, pero ya el 88 por ciento de la población tiene al menos una tarjeta débito. Pero en Kenia y Tanzania está el sistema telefónico de pagos llamado M-Pesa, a través de los cual millones de personas cancelan servicios, reciben sus salarios, compran ganado e incluso hacen pequeñas compras en mercados locales.
Los consumidores son de la creencia de que el uso del efectivo les permite tener un mejor control sobre sus gastos, sobre todo cuando van a realizar compras pequeñas y se ven en la “obligación” de adquirir mercancías no imprescindibles cuando estas transacciones se realizan con tarjetas.
Según banca y negocios, en Países Bajos el 98% de la población tiene por lo menos una tarjeta débito. Suecia: el 96%. Reino Unido: el 88%, Canadá el 88%. Francia: todas las transacciones mayores a 3.000 euros se hacen electrónicamente. El 69% de la población tiene al menos una tarjeta débito.
Bélgica: tienen una ley que sanciona por 225.000 euros a quienes excedan el límite de pagos en efectivo de los 3.000 euros. En este país, el 86% de la población tiene por lo menos una tarjeta débito, pero no olviden, que el beneficio del dinero plástico no es del que la posee, también del intermediario que se lucra con cada operación que se realiza.


El anexo A del IT-1 2018



Por Florencio Ml. Tejada
A partir del mes de enero del 2018, la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), ha dispuesto cambios (que la DGII denomina mejores y cambios) significativos en lo referente al formulario para la presentación del Impuesto a la Transferencia de Bienes Industrializados y Servicios (ITBIS).
Se han eliminado las casillas 10, 11,15,16,17 y 32 del formulario usado hasta el 31 de diciembre 2017, referente a las operaciones gravadas con 16 y 18 por ciento de las ventas locales de bienes y servicios, el ITBIS facturado, tanto del 16 como del 18 por ciento y al ITBIS diferido por ventas a todas estas acciones relacionadas con entidades del Estado.
Pero en adicción, crea el anexo A, formulario éste que debe ser presentado luego de haber enviado las operaciones en el Formato de envío de Compras de Bienes y Servicios, formulario denominado 606 y el de Ventas de Bienes y/o Servicios identificado como 607.
El anexo A tiene una serie de datos que según la DGII son necesarios para poder validar los datos del IT-1.
En el reglón 1 deben ser colocado los datos de la persona, ya sea física o moral con los cuáles se puede identificar de quien se trata, luego en el II es necesario poner las operaciones que correspondan a las actividades reportadas en el formulario 607 o libro de venta, estas son:
1.- Cantidad y monto de los comprobantes válido para Crédito Fiscal que son identificados como comprobante fiscal 01.
2.- Cantidad y monto de los comprobantes a Consumidor Final identificados como 02. (A partir de mayo éste tipo de factura se le denominará Factura de Consumo).
3.- Cantidad y monto de las notas de débito identificados como 03.
4.- Cantidad y monto de las notas de crédito identificados como 04.
5.- Cantidad y monto de los comprobantes de Registro Único de Ingresos identificados como 12.
6.- Cantidad y monto de los comprobantes de Registro a Regímenes Especiales identificados como 14.
7.- Cantidad y monto de los comprobantes Gubernamentales identificados como 15.
8.- Operaciones que no requieren comprobantes como las expresadas en la Norma General de la DGII 07-2007 que sustituye la 04-2007 que el párrafo II del artículo 3, expresa que “Los pagos entregados a los maestros constructores o ajusteros para ser distribuidos entre los trabajadores bajo su dependencia no requerirán la emisión de comprobante fiscal”.
En el renglón III es necesario especificar si las operaciones registradas en el formulario 607 fueron efectuadas en efectivo, cheques o transferencia, con tarjetas de crédito o débito, a crédito, bonos o certificados de regalo, permutas u otras formas de venta. En cada una de estas secciones es necesario poner el monto de cómo se efectuó la transacción.
En el renglón IV hay que indicar de dónde provinieron los recursos identificando si fueron fruto de ingresos por operaciones financieras o no financieras, si fueron extraordinarios, o por arrendamientos, venta de activos depreciables u otros ingresos.
Es necesario tener presente que estos tres renglones beben cuadrar con los datos que se reportaron en el 6-07 y con la partida colocada en la casilla 1 del IT-1 que proviene de la casilla 9 del formulario identificado como Anexo A.
En el renglón V se colocarán los ITBIS que han sido pagado en importaciones y los pagados en importaciones de bienes exentos cuyo monto ha sido colocado en el costo del producto.
En el renglón VI van colocadas la proporcionalidad del ITBIS en compras o servicios sujeto a proporcionalidad que tienen como base de sustentación el formato de envío 6-06, cálculos que están previstos en el  artículo 349 del Código Tributario que expresa que “Cuando no pueda discriminarse si las importaciones o adquisiciones locales realizadas por un contribuyente han sido utilizadas en operaciones gravadas o exentas, la deducción de los impuestos que le hayan sido cargados, se efectuará en la proporción correspondiente al monto de sus operaciones gravadas sobre el total de sus operaciones en el período de que se trate”.
En el renglón VII se registrarán los pagos computables por retenciones o percepción como los establecidos en la Norma 08-04, los realizados por venta de pasajes aéreos, según la Norma 02-05, los realizados por venta de paquetes de alojamientos y ocupación, los créditos por retención realizada por entidades del Estado y los pagos computables por ITBIS recibido.
En el renglón VIII se deben realizar las operaciones realizadas por constructoras como la Dirección Técnica, según lo establece el artículo 4 de la Norma 07-07 que expresa: “Cuando un contratista o subcontratista, sean estas Personas físicas o Jurídicas, realicen trabajos de construcción y dichos trabajos incluyan materiales, equipos o piezas de la construcción, la facturación del 16% del ITBIS se aplicará sobre el 10% del monto total de los trabajos facturados. El ITBIS facturado de esta manera, estará sujeto a la retención del 100% si quién factura es una Persona Física y de 30% si quién factura es una Persona Jurídica”.
También el monto de los contratos por administración como lo establece Párrafo I del artículo 4 de la Norma 07-07 donde indica que: “si las obras referidas son realizadas bajo la modalidad de Contrato de Administración, en las cuales el ejecutor perciba un pago como porcentaje del costo de la obra, la aplicación del ITBIS se efectuará sobre el monto total del referido porcentaje”.
En éste renglón, y en referencia a las operaciones de constructora, se deben colocar el monto de los pagos por asesoría y honorarios.
En el renglón IX se deben colocar las operaciones relacionadas con los comisionistas como son la venta de bienes en concesión y venta o servicios en nombre de terceros.
El renglón X, no deja de tener trascendencia, ya que aquí es necesario la colocación de datos informativo como es el total de las notas de crédito emitidas con más de treinta días desde la facturación como lo establece el único párrafo del artículo 338 del Código Tributario identifica como “Transferencias Nulas” expresado que “si la transferencia se anula en un plazo no mayor de 30 días, contados a partir del momento en que se emita el documento que ampara la transferencia o desde el momento de la entrega del bien, por consentimiento de las partes, con la devolución del bien por parte del comprador y la restitución a éste del precio pagado, se anulará también la obligación tributaria. Pero si la restitución del precio sólo se hiciera de manera parcial, continuará vigente el impuesto en la proporción que corresponda a la parte no restituida. Esta disposición será aplicable además en los casos de contratos de alquiler o arrendamiento”.
De la misma manera se deben colocar el ITBIS llevado al costo que ha sido colocado en el formato de envío 6-06.

sábado, 13 de enero de 2018

Un mundo sin dinero




Por Florencio Ml. Tejada
El mundo de hoy, se encamina cada vez más, a desistir el uso del papel moneda tal como lo conocemos y transformarse en pagar con dinero digital y para ello cada vez más se crean nuevas modalidades.
La tarjeta de crédito y débito, denominada dinero plástico, se ha generalizado en su uso trayendo economía a las empresas ya que, en el caso de las de débito, los pagos por nómina se hacen por éste sistema ahorrando la realización la impresión y llenado de cheques, la consolidación de estos o como se venía realizado, pagando en efectivo mediante sobres por el sueldo de cada uno de los empleados.
Es decir, el ahorro en impresión de cheques, confección de estos y su conciliación, ahora simplemente se realiza con un listado proporcionado a la institución financiera que se encarga de colocar en cada una de las cuentas de los trabajadores las partidas correspondientes.
La otra modalidad que viene tomando cada día más fuerza, es el pago mediante el teléfono, sobre todo del celular, donde las transacciones se realizan de manera inmediata, es decir no usando el dinero físico.
De la misma manera están las transferencias bancarias, no es necesario que el que paga y el que recibe tengan cuentas en el mismo banco, se puede hacer interbancaria, de un banco a otro.
Todo ello viene, según los estrategas, a tener mayor seguridad por no usar el dinero las acciones delictivas de aquellos que quieren hacerse de lo ajeno sería menor.
Pero la realidad del no uso de dinero físico no es exactamente ese. Lo lucrativo es lo primordial. Para las operaciones con tarjeta o el teléfono, alguien tiene que estar en el medio del que paga y el que recibe y ese alguien por estar en el proceso de intermediación cobra una comisión.
Es cierto que el dinero plástico y el teléfono son buenos medios para recibir o pagar, es lo que se le vende al usuario, nunca se le informa que le intermediación hay un proceso lucrativo.
En estos gastos con el denominado plástico, al existir un pago al intermediario, el vendedor del producto coloca el pago del porciento de la intermediación al producto por concerniente el precio de lo adquirido es superior al que si lo comprara con papel moneda.
Pero el modernismo impone forma y formas. Ya hay países como Holanda donde los billetes han perdido toda tratamiento de realeza, al punto de que en algunos comercios ya no los aceptan como medio de pago y han adoptado las tarjetas de débito como única manera de pagar. Eso suceden en muchas partes del mundo, con billetes no compra nada.
Los comerciantes, alegan y con razón, que con aceptar el pago plástico o por teléfono, se ahorran tener controles más estrictos en el uso del dinero, no tienen que tener cajas fuertes, ahorran tiempo y por tanto menos personal contando y recontando dinero, entre otras cosas.
No hay que descartar que las transacciones electrónicas son más baratas, seguras y convenientes.
En Suecia, algunos habitantes están teniendo serios problemas tratando de buscarle una salida a la montaña de billetes que los bancos o comercios no quieren aceptar.
Algunas culturas son muy renuentes a renunciar al dinero en efectivo, como el caso de Alemania que se resiste a seguir con el pago en efectivo, pero ya el 88 por ciento de la población tiene al menos una tarjeta débito. Pero en Kenia y Tanzania está el sistema telefónico de pagos llamado M-Pesa, a través de los cual millones de personas cancelan servicios, reciben sus salarios, compran ganado e incluso hacen pequeñas compras en mercados locales.
Los consumidores son de la creencia de que el uso del efectivo les permite tener un mejor control sobre sus gastos, sobre todo cuando van a realizar compras pequeñas y se ven en la “obligación” de adquirir mercancías no imprescindibles cuando estas transacciones se realizan con tarjetas.
Según banca y negocios, en Países Bajos el 98% de la población tiene por lo menos una tarjeta débito. Suecia: el 96%. Reino Unido: el 88%, Canadá el 88%. Francia: todas las transacciones mayores a 3.000 euros se hacen electrónicamente. El 69% de la población tiene al menos una tarjeta débito.
Bélgica: tienen una ley que sanciona por 225.000 euros a quienes excedan el límite de pagos en efectivo de los 3.000 euros. En este país, el 86% de la población tiene por lo menos una tarjeta débito, pero no olviden, que el beneficio del dinero plástico no es del que la posee, también del intermediario que se lucra con cada operación que se realiza.

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Informaciones publicadas en El 54 Moca, República Dominicana. E-Mail: flore_54@yahoo.es